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PjMan Project Management

Gestión de proyectos de desarrollo de software

Un proyecto de software tiene dos rasgos que lo hacen difícil de llevar: el trabajo es invisible (nadie ve avanzar un módulo hasta que se enseña) y el alcance se mueve (lo que el cliente imagina al empezar no es lo que quiere al ver la primera versión). Llevarlo bien pide tres cosas: un plan por fases que el equipo y el cliente entiendan, un tablero de trabajo que haga visible el estado de cada pieza y un control de horas y de cambios que no dependa de la memoria.

Las fases de un proyecto de software

PjMan trae una plantilla de proyecto «Desarrollo de software» con seis fases:

  1. Discovery: entender el problema, a los usuarios y el alcance antes de construir nada.
  2. Diseño: decidir cómo será la solución, desde la arquitectura hasta la experiencia de uso.
  3. Desarrollo: construir el producto, normalmente en incrementos.
  4. Testing: comprobar que funciona y que hace lo acordado.
  5. Despliegue: llevarlo a producción.
  6. Soporte: mantener, corregir y dar servicio una vez en uso.

Al crear el proyecto eliges la plantilla y sus fases se copian al proyecto, con su código (F001, F002…). Son copias independientes: puedes renombrarlas, reordenarlas, añadir otras (por ejemplo, una fase por versión o por módulo) o borrar las que no necesites, y cada fase admite subfases hasta tres niveles. Si más adelante cambias la plantilla, los proyectos ya creados no se tocan. (Crear un proyecto, Maestros y catálogos)

Si trabajas por iteraciones, la plantilla es solo un punto de partida: puedes crear una fase por iteración y repetir tu propia secuencia en una plantilla personalizada.

Lo que suele salir mal

  • El alcance crece sin que nadie lo decida. Cada «¿podríamos añadir…?» parece pequeño; juntos retrasan la entrega.
  • Las estimaciones son optimistas. Y las desviaciones se descubren al final, cuando ya no hay margen.
  • Los errores se mezclan con las mejoras. Un fallo que bloquea y una idea para más adelante acaban en la misma lista.
  • El trabajo se atasca sin que se note. Una tarea «en curso» durante tres semanas es una señal que nadie ve en una lista plana.
  • Las decisiones se pierden en los chats. Qué se acordó y por qué queda enterrado.
  • El soporte consume al equipo que debería estar construyendo lo siguiente.

Cómo te ayuda PjMan

  • Un tablero Kanban de las tareas. Cada columna es un estado y cada tarjeta una tarea, con su prioridad, fase, fecha límite, avance, horas y asignados. Arrastrar una tarjeta cambia su estado, con opción de deshacer, y se puede filtrar por fase, persona, prioridad o etiquetas. (Tableros Kanban, Kanban y Gantt)
  • Etiquetas por proyecto. Marca tareas e incidencias con las que necesites (un módulo, una versión, «revisión del cliente») y filtra por ellas en los tableros y en Consultas. (Etiquetas)
  • Horas por fase y desviación. Cada tarea lleva horas estimadas, el equipo imputa las suyas y cada fase muestra imputadas frente a estimadas; la cabecera del proyecto da la desviación total. El avance se calcula ponderado por horas. (Guía de imputación de horas)
  • Incidencias separadas de las tareas. Los errores se registran como incidencias, con severidad y prioridad como ejes distintos, asignados, horas y estados configurables; tienen su propio tablero Kanban. (Incidencias)
  • Solicitudes de cambio. Cada petición fuera de alcance se registra con su esfuerzo estimado y su decisión, en lugar de absorberse en silencio. (Solicitudes de cambio)
  • Comentarios con menciones. Cada tarea, fase e incidencia tiene su hilo, donde con @ se avisa dentro de la aplicación a quien ve esa ficha. Los comentarios son un historial: no se editan ni se borran. (Comentarios y menciones)
  • Plan y trabajo. El diagrama de Gantt de las fases (de lectura) y el tablero Kanban, sobre los mismos datos.
  • Asistente. Crear tareas, imputar horas o cambiar estados hablando o escribiendo, con tarjeta de confirmación, y análisis del estado del proyecto. Responde con el modelo gratuito o con tu propia clave.
  • Cada rol, lo suyo. El PM lleva el proyecto, la dirección ve la cartera en lectura y cada programador, sus tareas.

Un punto de partida, no un molde

Un equipo que trabaja con sprints, uno que entrega por versiones y uno que mantiene un producto no organizan igual su trabajo. Ajusta las fases a tu forma de entregar, crea tu propia plantilla si repites el mismo esquema y recuerda lo esencial: pocas fases, tareas que se puedan estimar y un tablero que se mantenga al día. La guía sobre cómo dividir un proyecto en fases y subfases da criterios prácticos para hacerlo.

Pruébalo

Crea tu cuenta, crea un proyecto con la plantilla «Desarrollo de software» y pasa tus primeras tareas al tablero. O explora la demo, que incluye proyectos de ejemplo.

Actualizado el 2026-10-26